Intervencion con Adolescentes

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Habilidades del Terapeuta en Intervención con Adolescentes


Dirigido a

El curso está dirigido a psicólogos y  psicopedagogos y otros profesionales que trabajen en este ámbito y quieran adquirir formación específica en esta temática.


Docente

profesorÁNGEL PERALBO

Licenciado en Psicología en la Especialidad de Clínica.  Postgrado en Psicología Clínica del Niño y del Adolescente, Postgrado en Salud Mental y Master Universitario en Investigación en Psicología. Acreditado como Psicólogo General Sanitario por la Comunidad Autónoma de Madrid y como Psicólogo Especialista en Psicoterapia por la European Federation of Professional Psycholgists (EFPA).

Forma parte del equipo de Especialistas del Centro de Psicología Álava Reyes y ejerce y desarrolla parte de su labor en el Área Clínica como Director del Equipo de adolescentes y jóvenes y lleva a cabo tanto Procesos de Evaluación como de Intervención en el ámbito de la Familia. En el Área Educativa participa en Programas de intervención en dificultades de aprendizaje y de conducta en el Entorno Educativo.

Profesor del Master Universitario de Psicología General Sanitaria, en la UIMP –Universidad Internacional Menéndez Pelayo–

Dirige proyectos de Escuela de Padres, talleres, coloquios... y realiza proyectos de investigación sobre variables que intervienen en la mejora psicosocial de jóvenes y adolescentes.

Es autor de diversos libros, entre ellos "EL ADOLESCENTE INDOMABLE",  "EDUCAR SIN IRA", y "DE NIÑAS A MALOTAS".

Colabora habitualmente en diversos medios de comunicación en temas relacionados con la divulgación de la Psicología, especialmente en televisión y radio.

Introducción a la sesión

adolescenteLemos (2003) refiere que las experiencias tempranas son importantes, y el análisis de cómo han estructurado la organización de los sistemas biológicos y psicológicos resulta útil para comprender las diferencias interpersonales en la manera de responder al riesgo y al estrés a lo largo del desarrollo y en un determinado momento, así como en el uso de recursos de protección. 

La Organización Mundial de la Salud nos alerta sobre las estimaciones que dicen que los trastornos emocionales y de conducta están presentes en torno al 20% de la población mundial entre 0 y 17 años.

En un momento como el actual en el que en relación a los niveles de calidad en la relación padres – hijos hay mucho interés y tanto que decir, podemos afirmar que existen ciertos aspectos paradógicos como por ejemplo el hecho de que quizá se invierte mucho más que nunca en la infancia y adolescencia, proporcionándoles en todo lo posible una vida plena lo más satisfactoria posible y sin embargo las quejas de unos y de otros son abundantes; y la satisfacción no es tanta como hubiéramos podido prever. Y así las cosas, nos encontramos con insatisfacción, poca confianza en uno mismo y todo un conjunto de indicadores que indica que nuestros adolescentes precisan considerable ayuda psicológica en diferentes ámbitos como el académico, el de las relaciones sociales o el de los conflictos con sus iguales, con su familia o consigo mismo.

Por otro lado y en referencia a los problemas adolescentes, hay que decir que un aspecto más que le añade cierta dificultad diagnóstica y por tanto, en la intervención, es que su sintomatología no se refleja necesariamente siempre de una forma exteriorizada y clara como puede darse en adultos o en jóvenes más mayores y además muchas veces puede pasar desapercibida o confundirse con otro tipo de conductas habituales en la infancia y adolescencia, como las reacciones airadas, conductas de riesgo o enfrentamiento con el entorno. Recordemos que las llamadas conductas interiorizadas suelen tener un correlato más interno, menos advertido por los demás pero a la vez, pueden estar asociadas a problemáticas como las autolesiones que a pesar de ser evidentes encierran gran desconcierto y dudas sobre su origen y las causas que llevan a esos adolescentes a padecerlas.

Objetivo General

El objetivo final del módulo es conseguir que los alumnos sepan y hayan puesto en marcha las estrategias de intervención adecuadas para los dos grandes bloques importantes en la problemática adolescente, es decir, para el que tiene que ver con la relación con los padres y para el que tiene que ver con sus problemas personales.

Para ello:

  • Tendremos muy en cuenta la conducta del adolescente y las variables que la controlan en el momento presente.
  • Bajo la fundamentación de los principios teóricos y hallazgos empíricos de la psicología científica y especialmente, dentro de ésta, de la psicología del aprendizaje.
  • Bajo la premisa de que la mayor parte de la conducta se adquiere, mantiene y modifica por los mismos principios, tanto si es adecuada como si no lo es.
  • Implicando una interdependencia constante entre evaluación y tratamiento.
  • Enfatizando más los determinantes actuales de las conductas que los históricos.
  • Evaluando la eficacia de la propia intervención, la cual se operacionaliza como una función de los cambios objetivos producidos en la conducta, su mantenimiento en el tiempo o el grado de generalización alcanzado en la vida cotidiana del adolescente.

Y todo ello teniendo en cuenta que en esta etapa vital se dan:

  • Las mayores dificultades por parte de los padres para hacerse con el control.
  • El mayor porcentaje de madres desgastadas y que se sienten culpables en relación a sus hijos.
  • El mayor porcentaje de abandono terapéutico.

Objetivos Específicos

Por ello en un primer momento de la intervención, es imprescindible evaluar con los adultos, sus padres principalmente, la información sobre el curso evolutivo, las habilidades de crianza y educativas que poseen, así como su disposición y estado para el trabajo terapéutico.

La conceptualización de una conducta como problemática, tanto por exceso como por defecto, como su propia génesis y mantenimiento, aparecen generalmente relacionadas tanto con la concepción que tienen los adultos del problema (información, creencias) como con las habilidades de que disponen y el propio estado psicológico de éstos, lo que también implica una limitación de la información que nos suministran los padres u otros adultos.

También es preciso llevar a cabo una evaluación de la conducta considerada problema en relación con criterios no evolutivos. Desde esta perspectiva, la evaluación habrá de centrarse tanto sobre la conducta manifiesta y los criterios de su validación social y ajuste actual  y futuro que se prevé en razón del exceso/defecto, intensidad y duración de la conducta problema, como sobre la conducta encubierta. Respecto de esta última los criterios de su validación, habrán de analizarse, tanto en el contexto individual como en el de la interacción social (grado de autocontrol mostrado en distintas situaciones), sin olvidar en ningún caso la evaluación de la adecuación de la conducta a la situación.

En los problemas en los adolescentes, las variables evolutivas implicadas en el desarrollo infantil pueden afectar a la consideración etiológica del problema así como a la intervención y al pronóstico. Por ejemplo, es importante conocer si los problemas empezaron a la edad de cuatro años o si se trata de un giro relativamente reciente y donde no había precedentes identificados.

De igual forma es muy importante evaluar los contextos en los que se produce el problema y ante quienes, así como si va por rachas o existen elementos externos que nos puedan dar pistas sobre su aparición.

Por todo ellos es imprescindible poner el énfasis en la observación y el registro objetivo de la conducta manifiesta, sobre todo, en el momento de la selección de los objetivos terapéuticos y en el de la valoración de los efectos del tratamiento.

No obstante, en el caso de los propios adolescentes, habrá que tener en cuenta también las experiencias subjetivas, las respuestas psicofisiológicas y procesos de pensamiento más o menos elaborados, según el desarrollo cognitivo del adolescente.

Para la evaluación en relación a los padres tendremos presente que hay estudios que nos arrojan datos como que de los casos vistos, en el 29% de ellos las madres presentaban problemas emocionales: síntomas ansiosos y depresivos, pensamientos disfuncionales (rumiaciones), etc. y que, en el 25% de ellos, las madres se sentían culpables hasta el punto de resultar este sentimiento un elemento que les paralizaba e impedía avanzar en la terapia.

Hace falta más investigación que aclare el significado de esta relación pero es posible que las madres con problemas emocionales tengan más dificultades para poner límites a sus hijos, de ahí la mayor incidencia de los problemas de comportamiento en estos casos. Podría ocurrir, sin embargo, que los problemas psicológicos de las madres no influyeran sobre el origen y mantenimiento de los problemas de sus hijos sino que fueran más bien la consecuencia de éstos, es decir, que los problemas de comportamiento de los menores fueran tan disruptivos como para generar importantes dificultades emocionales en sus madres.

En cualquier caso un objetivo claro será evaluar y abordar esas dificultades en los padres esperando que repercuta positivamente no sólo en ellos individualmente sino en beneficio de los problemas de sus hijos y de la relación con ellos. Les fortaleceremos para mantener la terapia y los momentos difíciles, para poner los límites que sean necesarios, para mantener un buen nivel afectivo, etc.

Competencias del Alumno

Para conseguir estos objetivos seremos capaces de utilizar programas de Economía de fichas, Coste de respuesta, Tiempo fuera, Ensayo conductual, Establecimiento de Contrato, Autoobservación y control del arousal de ira, Exposición, Relajación. Manejo de Auto-instrucciones, Habilidades de afrontamiento, Autocontrol y control emocional, Educación afectiva, Entrenamiento en habilidades sociales, Aumento de autoestima, Aumento de autoeficacia, Desarrollo de asertividad, Inoculación de estrés, Role-playing, Habilidades en solución de problemas sociales.

Según Del Barrio, Carrasco, Rodríguez y Gordillo, (2009), la hostilidad es el tipo de interrelación padres-hijos que resulta ser especialmente perniciosa tanto en el caso de las madres como de los padres. La hostilidad contiene ingredientes de ira, desconfianza y falta de control característicos de la emocionalidad negativa. La mayor parte de las veces, la hostilidad se elicita en un ambiente emocional negativo en donde el adolescente se opone a la voluntad de sus padres y les ataca la mayor parte de las veces verbalmente.

Abordaremos la gestión de los conflictos entre padres e hijos como una de las claves que más incidencia tiene en el resto de problemáticas ya que pueden inundar el día a día de sus relaciones. Chantajes emocionales, manipulaciones, enfado permanente y una comunicación basada en lo negativo y en el desafecto que muchas veces, por simple acumulación,  echará a perder otros aspectos de la familia, si no lo trabajamos convenientemente.

Los alumnos conseguirán entender y tener en cuenta la importancia de la doble adherencia en estos procesos de intervención, la de los padres y la de los adolescentes, tanto en lo que se refiere al terapeuta como a las técnicas y tareas manejadas.

Ello les va a permitir:

  • mediar en conflictos padres/madres, hijos/hijas, hermanos/as y llegar a acuerdos.
  • mediar en conflictos entre los adolescentes y sus iguales.
  • conectar con las necesidades del adolescente.
  • hacer un adecuado manejo de la confidencialidad.

Metodología de la formación presencial

La metodología de trabajo se centra en el desarrollo de las competencias profesionales y personales  del alumno durante todo el proceso  terapéutico.

Fechas de la Formación Presencial (15h)

17 de Febrero de 2017    - Viernes de 16.00 a 21.00 horas
18 de Febrero de 2017    - Sábado- de 9.00 a 14.00 h. y de  15.00 a 20.00 horas

Sede de la Formación Presencial

Fundación Mª Jesús Alava Reyes

Calle Caleruega, nº 67 – 7ºA – 28033 – Madrid.

fundacion


Tasas del curso y formas de pagos

Precio del curso

PROFESIONALES 139 €
ALUMNOS IEPA/ISPCS 119 

Forma de pago

PAGOS ONLINE A través de nuestra plataforma de pagos en la web
PAGOS POR TRANSERENCIA BANCARIA

O TARJETA DE CRÉDITO

Concepto: Nombre curso – Nombre alumno

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Entidad:  GRUPO BANCO MARE NOSTRUM. SPAIN


Inscripciones

La inscripción al curso incluye docencia, materiales del curso y certificado.

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(antes del 10 de Febrero de 2017)

Una vez te hayas inscrito, recibirás un correo electrónico con un número de inscripción para que puedas gestionar los pagos, así como un usuario y claves para que puedas consultar tu ficha de alumno en todo momento.

NÚMERO DE PLAZAS LIMITADAS – 10 plazas

(Número de plazas limitado a 10. Solicitudes registradas en riguroso orden de recepción)

Acreditado por

iepa

El alumno recibirá un certificado expedido por el Instituto Europeo de Psicología Aplicada – IEPA

 
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